domingo, 19 de enero de 2014

El placer de Dormir

Placer Cotidiano No. 2.

El placer de Dormir.


No es uno de los placeres sobre los que planeaba escribir, pero después de estas fechas llenas de fiestas, viajes, visitas, en los que no me había permitido un descanso, se acumuló el cansancio. Y cuando por fin tome una siesta antes del horario habitual para ir a la cama, recordé el placer extraordinario que se siente cuando le das a tu cuerpo la oportunidad de dormir.
Cuando eres joven piensas que dormir es una pérdida de tiempo, al menos yo asi lo pensaba, especialmente si ese tiempo prefieres usarlo para la diversión; siempre quieres que se acabe la fiesta más tarde, o bien quisieras que la noche sea más larga porque estas estudiando para un examen o estas terminando un trabajo que tienes que entregar al día siguiente.
Con el paso del tiempo, aunque ya no pienses igual al respecto, el estilo de vida actual no te permite un descanso, tenemos demasiadas actividades diarias, y hay una gran cantidad de distractores en nuestro entorno, TV, Internet, etc. Si lo pensamos bien, resulta un verdadero reto dormir las horas que necesitamos.
Pero yo creo que deberíamos apreciar el sueño como lo que realmente es, el descanso que le permitirá a tu cuerpo estar listo para lo que quieres que haga por ti el día siguiente. He leído que la cantidad de horas que cada quien necesita es muy variable, y que necesitamos probar hasta encontrar cuantas horas son las que nos hacen sentirnos mejor al día siguiente, pero si ya sabes cuál es tu necesidad, deberías hacer lo posible por darte ese tiempo de sueño.
No sé si lo has vivido, pero es horrible un día de trabajo después de una o varias noches de desvelo, no rindes lo mismo, no reaccionas igual, la falta de sueño también provoca mal humor, irritabilidad por lo tanto las relaciones con toda la gente se vuelven más complicadas de lo que deberían ser, tu mente no está en condiciones de resolver los problemas que se presentan de manera cotidiana y eso hace muy difícil la vida.
Bueno, es tan grande el placer de dormir que si pones atención podrás notar que es común despertar con una sonrisa en el rostro o con cara de satisfacción. Obsérvalo en tus hijos, en tu pareja, en alguien de la familia, seguro lo notaras.  
Y si alguien aún duda que dormir es un placer, pregúntale a los papás de un recién nacido que no han podido dormir corrido por semanas, o a una persona que sufre de insomnio y pasa noches enteras dando vueltas en la cama hasta ver el amanecer con enorme frustración al darse cuenta de que ya es la hora de levantarse para realizar sus quehaceres diarios. Ellos seguramente valoran en su justa medida el gran placer de dormir.
Por todo lo anterior, quise incluir este placer, esperando que podamos darle el valor que merece, nos permitamos gozarlo con mayor frecuencia, disfrutando asi uno más de esos pedacitos de felicidad que no son tan difíciles de lograr.

Por cierto, hoy no podía dormir porque aún no había escrito la segunda entrada de mi blog, pero ahora que ya termine, por fin me voy a dar el placer de dormir. Buenas noches y hasta la próxima!

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