domingo, 8 de febrero de 2015

El placer de viajar (por obligación)

Placer cotidiano no. 13. El placer de viajar (por obligación).

Estoy pensando en esos viajes de trabajo o los que haces para realizar algún trámite personal ó referente a la familia, uno de esos que no son precisamente lo que llamamos “viaje de placer”. 

Pensarás.. ¿que puede haber de placentero en viajar a una ciudad extraña, dejando a la familia y amigos en casa, comiendo en restaurantes, durmiendo en un hotel, teniendo pláticas con tus seres queridos apresuradamente por teléfono o a través de tu computadora? La verdad, este tipo de viajes suelen ser urgentes, apresurados y cansados, pero yo creo que también puedes encontrar pequeños placeres escondidos en ellos.
 
En primerísimo lugar, no importa como viajes, usualmente la naturaleza te regala paisajes hermosos, en el avión puedes maravillarte con las nubes, el sol escondiéndose, las montañas, incluso las carreteras y poblaciones al despegar y aterrizar son vistas espectaculares del mundo. Por tierra, también se pueden ver algunos paisajes maravillos. Si volteas y te das unos minutos para olvidarte del motivo tedioso de tu viaje, puedes disfrutar de lo que tus ojos están presenciando.

Además, durante los trayectos puedes darte la oportunidad de leer, de escuchar música, de platicar con los compañeros a quienes en realidad no conoces bien, pues difícilmente te das tiempo de tener una conversación con ellos en el trabajo. Conocerlos mejor puede ser una forma de conseguir mayor sinergia para los fines de tu viaje de trabajo.

Finalmente, en el lugar al que llegas siempre puedes darte la posibilidad de conocer un poco acerca de la vida en esa ciudad, de las comidas tan diversas que puedes saborear, de las costumbres del lugar, de las bebidas, de los sitios importantes.

Quizá no tendrás tiempo de conocer los lugares turísticos, tu viaje tiene otros objetivos y esos son en los que ocuparas la mayor parte de tu tiempo, pero usualmente cuentas con espacios para comer y para descansar, estos puedes utilizarlos de una mejor manera si desde el principio tienes en la mente hacerlo.

Siempre puedes pedir a los compañeros del lugar que te recomienden algun lugar, o incluso puede ser que te acompañen. Aquellos lugares cercanos al trabajo, o cercanos al lugar en que te hospedas, no te los pierdas. Y si te tocan largos viajes y tienes algún día de fin de semana libre no lo desperdicies y utilízalo para conocer todo lo que puedas conocer.


Es cierto, nunca será lo mismo conocer un lugar, si no vas con tus familiares o amigos, pero si ya estás en esa situación sácale el mejor provecho, un viaje siempre te dará algo que contar.

domingo, 12 de octubre de 2014

El placer de asumir nuevos retos

Placer cotidiano no. 12

A casi todas las personas nos da miedo asumir nuevos retos por pequeños o grandes que estos sean. Pudiera tratarse de aprender una nueva receta, tomar un nuevo puesto o rol en tu trabajo, iniciar un proyecto, tener un hijo, iniciar una relación, me imagino muchos ejemplos de retos en los que nos embarcamos durante la vida.

No te has preguntado ¿porque nos da miedo? Es natural, nos da miedo por ser algo nuevo y diferente, porque no lo conocemos, porque no hemos vivido esa experiencia, porque requerirá de un esfuerzo, porque significa salir de nuestra zona de confort. Sin embargo, hay un placer escondido detrás de ese miedo.

En primer lugar, es un placer porque significa que crees en ti mismo, que te tienes confianza, que consideras que tienes la capacidad de llevarlo a cabo, y sentirte bien con lo que eres es una sensación agradable que le hace bien a cualquiera y que provoca una energía positiva para vivir la vida.

Pero además de hacer ese compromiso contigo mismo, cuando lo haces con una o más personas involucradas te ofrece la posibilidad de hacer saber a los demás que te atreves a hacer cosas nuevas y diferentes, de decirles que quieres demostrar habilidades que no has tenido la oportunidad de explotar, y usualmente te permite obtener algo de reconocimiento de los demás, y ¿a quien no le gusta un poco de reconocimiento?  

Finalmente, cuanto tomas este tipo de decisiones seguramente fue porque te visualizaste en el momento en el que llegaste a la meta y te sentiste victorioso o victoriosa; esta sensación es por si sola un gran placer y un poderoso motor que te impulsa a hacer lo necesario para llegar ahí.

No digo que todos los retos van a convertirse en un triunfo, porque aunque soy soñadora también soy realista, pero un reto no cumplido puede convertirse en una oportunidad para aprender.

Aun sabiendo que no hay seguridad de lograrlo, el solo hecho de decir yo puedo, el embarcarte en un nuevo y desconocido viaje, es en sí mismo un placer y un logro que mereces vivir y disfrutarlo cuando suceda.

El transcurso de ese viaje seguramente vendrá lleno de otro montón de sufrimientos y placeres, de los que no intentaré hablar en este momento. Porque por hoy me gustaría lograr que pensaras de manera positiva en ese momento de la vida en el que tienes enfrente la decisión de asumir un nuevo reto o de hacerlo a un lado, posiblemente para que alguien más lo intente.

domingo, 3 de agosto de 2014

El placer de reir

Placer cotidiano no. 11

¿Alguna vez has reído tanto que terminas sintiéndote débil, con la mente en blanco, incluso con una sensación como de plenitud?

Dicen que al reír el cuerpo libera endorfinas y dopaminas, ambas sustancias que ayudan a tener sensaciones de felicidad, euforia y bienestar. También dicen que la risa mejora la oxigenación del cuerpo, limpia y libera los pulmones, regulariza el pulso cardiaco y relaja los músculos tensos.

Puedo decir que he leído mucho acerca de los beneficios de la risa, pero si tú ya lo has experimentado toda esta información es contextual, pues seguramente estarás de acuerdo en que reír es un placer, y es tan fácil de obtener que podríamos tenerlo todos los días si lo intentáramos.

No a todos nos causa gracia las mismas cosas, el sentido del humor es tan variado como los gustos de cada quien. Sin embargo casi todos conocemos el tipo de cosas que nos provocan carcajadas y cuales nos provocan una gran sonrisa, así que todo es cuestión de acercarnos a estas cosas mas seguido. Y si no lo sabes es buen momento de que empieces a investigarlo.

Si eres de los que se ríen con un buen comic, has de lo esos comics tu libro de cabecera, también son literatura, pregúntale a Quino y su premio Príncipe de Asturias. Si te gusta salir con tu pareja o amigos hay establecimientos especializados en presentar comediantes, y muchas obras teatrales que te pueden causar grandes carcajadas.

Si te gusta la comedia de enredos, las parodias, la comedia negra, la comedia romántica, constantemente se transmiten series nuevas y viejas de televisión de este tipo; también hay una extensa cantidad de películas con este corte; incluso en la radio de vez en cuando puedes encontrar programas que te hagan reír.

Pero esa parte es fácil, se pueden consumir todo tipo de productos que te causen risas, pero algo un poco más difícil es compartir las risa con la gente que te rodea, esas risas que se provocan durante una reunión familiar, una tarde de juegos con tus hijos, una noche de tragos o de café con amistades, o un día de trabajo en el que hubo oportunidad de compartir un chiste con los compañeros.

Aunque yo soy fiel seguidora de cualquier serie de televisión que me provoque risas, leo todos los comics que caigan en mis manos, me gustan algunas películas de comedia, y también he ido algunas veces a ver comediantes en vivo; personalmente encuentro aún más satisfactoria la risa que he compartido con las personas que quiero.


Finalmente una de las cosas más importante de reír, es enseñar a los niños con el ejemplo, impulsar a esas futuras generaciones, a que busquen tener risas en sus vidas para hacerlas un poco más sencillas de vivir.  

sábado, 31 de mayo de 2014

El placer de escribir

Placer cotidiano no. 10


Hace más de un mes que no escribo, y podría poner muchos pretextos, pero la verdad creo que sencillamente no me he tomado el tiempo, no me he regalado el placer de escribir.

Para mí éste siempre ha sido un placer, sin importar que, para quien, o sobre que escribo, casi siempre lo disfruto. Me parece que redactar un texto tiene ese encanto que sienten los arquitectos cuando diseñan. Me gusta aprender nuevas palabras, nuevas concepciones, buscar significados explícitos y significados ocultos en las frases que escucho o leo, me gusta leer y dicen que la lectura te induce a escribir.

Pero creo que en particular lo disfruto porque no soy muy buena para hablar y el escribir me da la oportunidad de pensar dos veces lo que quiero expresar, siempre puedes releer y corregir un mensaje escrito antes de que sea enviado a su destinatario.

Este es uno de los placeres cotidianos que yo en particular disfruto mucho, pero estoy convencida que puede ser disfrutado por todos. Quizá no quieres escribir un libro, o publicar un blog, pero quiero darte algunos ejemplos en los que escribir puede ser un placer.

Hay ocasiones en las que quieres comunicar a alguien un sentimiento intenso, cuando estás feliz por el logro de una persona que quieres, cuando tienes que dar una noticia muy importante, cuando ha pasado mucho tiempo y quieres decirle cuanto lo(a) quieres, o incluso cuando estás muy triste o enojado.

Cuando la emoción es mucha puede ser difícil hablarlo o sientes que no alcanzas a expresar la intensidad tus pensamientos y sentimientos, entonces puedes escribir. Redacta una nota y esto te ayudará a poner en orden las ideas, los sentimientos, las frases que debes usar; no importa si ese escrito lo entregas o solo lo usas para preparar tu “discurso”.

Cuando quieres entender mejor algo que leíste, que escuchaste, que presenciaste, que viviste, y sientes que necesitas procesarlo, entonces también puedes escribirlo aunque este texto sea solo para ti.

El otro día escuchaba a un maestro de primaria platicar un ejercicio que hace con sus alumnos, después de contarles alguna historia o de leer un libro les pide escribir lo que entendieron y lo que sintieron, los hace describir como se imaginaron al personaje o el escenario de la historia, todo esto con el fin de ayudar la comprensión y practicar la redacción.

Entonces pensé que ese placer de escribir deberíamos de enseñarlo a nuestros hijos en casa, acostumbrarlos a escribir sus ideas, sus pensamientos, y como el mejor maestro es el ejemplo, escríbeles una carta de vez en cuando, redacten juntos notas de felicitación o de agradecimiento. Y por favor, si te enseñan algo que ellos redactaron léelo con atención y dale tu opinión sincera al respecto.  

Quizá estarás estimulando a un futuro escritor, y si no es así de todos modos les inculcaras una buena práctica, porque escribir es un placer pero también es una herramienta útil para la vida.

sábado, 26 de abril de 2014

El placer de Soltarte el pelo.

Placer Cotidiano No. 9

Hoy quiero hablar del placer de soltarte el pelo, esta frase puede significar diferentes cosas para diferentes personas, pero se trata simplemente de esos momentos en los que dejas a un lado algunas de tus inhibiciones y te permites salir de esos límites.

Ir a un concierto, un antro o una fiesta para bailar y cantar como si nadie te estuviera viendo, disfrutando la música, actuando, alocándote un poco, esos momentos son de verdad liberadores y divertidos. O en esa fiesta en la que hay un karaoke agarrar el micrófono y sentirte Britney Spears por un momento, pedirle al público que cante contigo, aunque la voz no te ayude, eso también es soltarte el pelo.

Si tienes hijos, jugar con ellos como si fueras uno más del grupo, los niños siempre juegan y disfrutan sin cortapisas, sígueles el ritmo, corre, grita, ríe a carcajadas, mójate, regresa por un rato a tu niñez, seguro lo disfrutaras y además estarás creando de esos recuerdos que se quedaran en la vida de ellos y la tuya para siempre.

Ponerte un outfit un poco atrevido, colores, estilos que siempre te gustaron pero nunca te has atrevido a usar, salirte de tus estándares, siempre y cuando no sea tan extremo que te haga sentir ridícula(o).

Hacer locuras con tu pareja si la tienes, aprender pool dance o belly dance y hacerle un show privado, comprarte ropa sexi y usarla, puede ser muy disfrutable para ti misma, no solo para tu pareja. Chavos, tambien pueden ponerle imaginación y soltarse el pelo.  

Hacer la fiesta temática que siempre tuviste ganas de hacer, tirarte de un paracaídas, escribir la poesía que ha estado en tu mente por mucho tiempo..... y publicarla! Estas últimas quizá no sean placeres tan cotidianos, pero creo se vale hacer algo más loco esporádicamente y otras locuras menos locas hacerlas más seguido.

En cualquier caso no faltara quien te voltee a ver con ojos juzgadores, pero seguramente también habrá un poco de envidia en esa mirada, así que yo no le daría importancia; no quieres hacer feliz a nadie, se trata de una satisfacción propia. Y soltarte el pelo de vez en cuando no te hará daño.

Tengo que decirles que este placer no aplica para aquellos que viven con el pelo suelto, a quienes por cierto yo si les tengo mucha envidia. A ustedes, gracias por el ejemplo, por favor sigan así y no dejen de disfrutarlo, quiza puedan inspirar a alguien más como lo han hecho conmigo. 

Aquí les dejo una canción que me hizo pensar en este tema, ojala la disfruten!

lunes, 17 de marzo de 2014

El Placer de Aprender

Placer Cotidiano No. 8.

Muchos días de nuestras vidas nos ofrecen la oportunidad de aprender cosas nuevas, y aprender es uno de esos placeres que no siempre es apreciado, en cambio muchas veces lo vivimos como una experiencia desagradable, sobre todo cuando es una obligación impuesta.

Sin embargo, no importando la fuente, generalmente aprender es placentero. En primer lugar por esa sensación de curiosidad y a veces hasta intriga sobre el tema, después conforme vas aprendiendo, vas percibiendo sensaciones de logro que son mayores entre más conocimientos o habilidades adquieres, y finalmente obtienes un sentimiento de satisfacción al sentirte dueño de eso que aprendiste.

Además de placentero, aprender es enriquecedor por su propia naturaleza, una vez que aprendes algo dejas de ser la misma persona que eras antes, simple y sencillamente porque eso que aprendiste ya forma parte de tu persona; el solo hecho de aprender te hace una persona más rica.

Sé que es difícil convencerte con palabras de que aprender es un placer, por eso quisiera que pienses en algunas de las cosas que has aprendido y que recuerdes el proceso.

Acuérdate del día que aprendiste un juego o un deporte nuevo, cuando empiezas eres tan malo que sientes ese deseo de ser mejor, esa curiosidad sobre las cosas que mejorarían tu desempeño. Después, mientras vas practicando y aprendiendo trucos, movimientos, técnicas, vas experimentando esas sensaciones de logro de las que hablaba. Hasta que finalmente dominas el juego y en ese momento ya eres otra persona que tiene un conocimiento o habilidad que antes no tenías, lo que te provoca satisfacción.

Suena más claro con un juego o un deporte, pero esto ocurrió todos los días mientras estabas en la escuela, y pasa todo el tiempo en el trabajo ya sea porque tienes que empezar a usar nuevas herramientas o tienes que aprender nuevas técnicas para hacer algo, o cuando te mandan a un curso obligatorio o voluntario, en cualquier caso debiste disfrutarlo y cambió en algo a tu persona.

El mismo proceso ocurre con lo que aprendes en casa cada día, cuando aprendes a cambiar los pañales, a bañar a un bebé, a hacer la comida que el niño va necesitando mientras crece, cuando aprendes una nueva receta para tu familia, para tu pareja, o cuando aprendes esa receta que tanto te gusta y lo haces para darte un gusto; cuando aprendes a usar la lavadora, cuando aprendes a armar un mueble que compraste, cuando aprendes a tocar guitarra, a usar la computadora que nunca habías usado antes, seguramente ya pensaste en otro montón de ejemplos.

Todos los que somos padres deberíamos apreciar el placer de aprender para poder transmitirle a nuestros hijos este gusto, para poder decirles con convicción y por lo tanto convencerlos de que la oportunidad que tienen todos los días al ir a la escuela no es solamente algo bueno para su futuro sino que también es una actividad que debe y puede disfrutarse cada día y en todo momento. 

¿Que aprendiste últimamente? ¿Fue placentero? Cuéntanos y comparte esta experiencia con tu familia. Yo estoy aprendiendo a escribir un blog. Saludos y hasta la próxima.

lunes, 3 de marzo de 2014

El placer de ser padres

Placer cotidiano no. 7 

El placer de ser padres.

Un hijo te puede colmar de placeres, no puedo negar que también te puede llenar de miedos, angustias y preocupaciones, pero este blog se trata de placeres así que me limitaré a escribir sobre éstos. Además, para miedos, angustias y preocupaciones ya está la vida real y las telenovelas.

Estos placeres empiezan desde que ves a tu bebé durmiendo plácidamente, después del trabajo que te costó cambiarlo, bañarlo, darlo de comer, cantarle, etc, pero cuando te das la oportunidad de observarlo con esa felicidad que el bebé refleja al dormir no puedes dejar de disfrutarlo.

Después viene el tiempo en el que aprende cosas con una velocidad impresionante, desde que logra sentarse solo sin caerse de lado, cuando puede sostener su biberón, cuando empieza a tomar en un vaso, cuando avisa para ir al baño, cuando aprende a comer solito obviamente dejando todo completamente salpicado y a los papis llenos de trabajo para dejar todo nuevamente inmaculado, cuando da sus primeros pasos; cada uno de esos momentos son placeres inmensos que no pueden explicarse.

Y más adelante, los hijos siguen proporcionándote alegrías, como cuando escuchas las primeras palabras, la etapa en la que todo lo que hace es gracioso, cuando empieza a ir a la escuela y lo ves haciendo amigos, jugando con amigos, jugando en su casa con hermanitos, primos, o contigo, cuando te cuenta lo que aprende, cuando al ayudarle a la tarea te das cuenta de sus habilidades y de sus debilidades, cuando empieza a hacer deportes y lo ves competir, perder, ganar, pero siempre viviendo eso tan bonito que es la infancia.

De repente te das cuenta de que empieza a tomar decisiones propias, algunas buenas, otras malas, otras regulares, pero es capaz de construir su destino como tú le enseñaste; no importa el resultado el solo hecho de verlo convertirse poco a poco en un adulto es una satisfacción inmensa; y si las cosas salen bien, pues aún mejor.

Y estos placeres siguen y siguen y siguen mientras eres testigo de como transcurre su vida, quizá ya no es tan cotidiano porque no esta tan cerca como antes, pero así sea por teléfono, en los fines de semana o vacaciones, o por cualquiera de las redes sociales con que se comuniquen, cualquiera de sus logros y alegrías los sientes como tuyos, y sus tristezas también te dan la oportunidad de sentirte cerca y a veces te ayudan a darte cuenta que aún te necesitan.

Casi cada día que pasas con un hijo puedes sentir esos placeres que te da ser padre, y es necesario valorarlos, ya que estos son los que hacen que puedas disfrutar de los hijos en lugar de sufrirlos como a veces sucede.


Esta semana es el cumpleaños de mi hijo, y por supuesto el me inspiró para escribir este tema. Es importante que él sepa que durante todos estos años he disfrutado inmensamente del placer de ser su mamá, y por eso hoy solo puedo darle las gracias y recordarle cuanto lo amo.