sábado, 1 de marzo de 2014

El Placer de Cacarear el huevo

Placer cotidiano No. 6
Cacarear el huevo.
En el mejor sentido de esta frase, cacarear el huevo es realmente un placer que deberíamos practicar cotidianamente. No creo que exista alguien para quien no sea placentero hablar de las cosas que ha hecho bien en su vida, de las cosas en las que ha obtenido buenos resultados, de las habilidades que otras personas le alaban, esas cosas por las que siempre le felicitan.

Pero todos estamos convencidos de que debemos ser humildes, de que es desagradable presumir, alardear, jactarnos, estuve buscando una palabra para describir este placer y encontré solo acepciones negativas del concepto.

Sin embargo,  es muy agradable contarle a quienes realmente les importamos nuestros logros, y hacer que esas personas se sientan orgullosas y felices por nosotros.

Y también a los colegas, conocidos, amigos, podemos contarles de nuestras batallas ganadas, seguramente habrá quienes disfrutaran de escucharlo, incluso les causará un poquito de  alegría, y en una de esas habrá quien se sienta inspirado por tu historia.

Se siente una gran satisfacción cuando contamos esas cosas que son nuestro orgullo y hay que traerlo a colación cuando la ocasión lo amerite; pero cuidado, no se trata de ser de esas personas que siempre hablan de si mismas y que en cada reunión tienen que ser el tema sobre el que gira la plática. Solo se trata de permitirte presumir un poco de ti mismo cuando el momento parezca adecuado.

Tampoco se trata de alardear, sintiéndonos superiores, cada persona tendrá sus propios logros, más bien se trata de compartir ese orgullo y satisfacción que estamos sintiendo. Hable antes de regocijarse con la felicidad de otros, este tema es algo asi como la contraparte, compartir nuestra felicidad con otros.

El día que te dieron un ascenso, el día que tu hijo obtuvo un premio en la escuela, el día en que estrenaste una nueva receta y quedo perfecta, un proyecto que fue exitoso, una buena calificación, la felicitación que recibiste por tu desempeño, el día en que algún hijo te expreso todo lo bueno que has sido como padre. Todos esos logros pequeños o grandes que se te ocurran, deberíamos compartirlos y como se dice ahora con las redes sociales, porque no hasta publicarlos.

Recientemente estuve en una conferencia acerca de las relaciones de negocios entre personas de diversas nacionalidades, el conferencista habló con tanto orgullo de sus logros solo por unos minutos durante su presentación; y después de una plática muy interesante, al dar respuesta a una pregunta de la audiencia habló también con vehemencia de los logros de algunas grandes empresas mexicanas en el extranjero, de algunos logros económicos de nuestro país y hablo de una forma tal que me hizo sentir orgullosa, inspirada, animada.

Fue ahí donde se me ocurrió que cacarear el huevo debería formar parte de la lista de los Placeres Cotidianos que estoy poniendo sobre la mesa para hacerlos parte de las pequeñas alegrías que podemos tener en nuestros días.

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